Todas hemos vivido con mucha ilusión la boda de Harry y Meghan. El sábado por la mañana esperábamos con ganas la llegada de Meghan. Por supuesto queríamos ver el vestido, pero lo que más nos intrigaba era el velo. El velo de Meghan medía unos cinco metros (más el velo que cubre la cara). Eso son dos metros más que nuestros velos catedral. El modelo que eligió era un velo de novia sin peineta, blanco, hecho de seda pura firme. Un velo sin peineta es un velo de dos capas sin fruncido. El ribete estaba bordado a mano con flores de todos los países de la Commonwealth; debió de llevar una eternidad. Kate también llevó un velo sin peineta en su boda con el príncipe William en 2011, pero el suyo era de seda suave, mientras que el velo de Meghan era de seda firme, con algo más de cuerpo.
Si quieres recrear algo parecido a el velo de Meghan, te sugerimos que eches un vistazo a nuestros velos de novia sin peineta. Nuestro velo Adia es un velo sin peineta de seda firme con un delicado borde de encaje.
Si tu presupuesto no llega a la seda y te gusta un aspecto vaporoso, nuestro velo Rhiann sería una gran opción. Hecho de tul tradicional, es una opción clásica y bonita.
Si quieres algún tipo de ribete en tu velo, puedes optar por un borde de encaje como el de Alyce o puedes añadir un bordado personalizado a tu velo, como Meghan. No necesitas llevar el bordado en todo el borde: puedes elegir algo más pequeño, como tus iniciales y las de tu pareja, o una sola flor o un símbolo que signifique algo para los dos como pareja.
Si tienes alguna pregunta o te interesa un velo a medida, escríbenos: nos encantará saber de ti.





